Desde que Nicolás Sarkozy asumió como Presidente de Francia, las políticas contra la inmigración se han puesto cada vez más duras. Frecuentemente los medios publican informaciones sobre inmigrantes ilegales que han sido reenviados a sus países, como también es usual observar protestas de los indocumentados.
Sin embargo, el caso de Chama – un niño de 5 años nacido en Francia, de padres angoleños – ha dejado consternada a la opinión pública. El padre de Chama que llevaba viviendo más de 10 años en Francia fue arrestado en un control de identidad, su madre había desaparecido poco después de su nacimiento y actualmente este menor se encuentra viviendo con la pareja de su padre, no obstante, como su nacionalidad es francesa las autoridades aún no deciden si este niño debe vivir en un orfanato en Francia o partir con su padre que será prontamente devuelto a su país. Su padre aseguró a medios franceses, que prefiere que su hijo viva en Francia lejos de él, para que pueda tener un futuro mejor. El caso de Chama y su padre son frecuentes, ya que los controles de identidad son habituales y pueden ocurrir en cualquier lugar. Para la policía no es relevante la cantidad de años que tengan los indocumentados viviendo en Francia, sólo les importa que tengan sus papeles en regla.
Sin embargo, el caso de Chama – un niño de 5 años nacido en Francia, de padres angoleños – ha dejado consternada a la opinión pública. El padre de Chama que llevaba viviendo más de 10 años en Francia fue arrestado en un control de identidad, su madre había desaparecido poco después de su nacimiento y actualmente este menor se encuentra viviendo con la pareja de su padre, no obstante, como su nacionalidad es francesa las autoridades aún no deciden si este niño debe vivir en un orfanato en Francia o partir con su padre que será prontamente devuelto a su país. Su padre aseguró a medios franceses, que prefiere que su hijo viva en Francia lejos de él, para que pueda tener un futuro mejor. El caso de Chama y su padre son frecuentes, ya que los controles de identidad son habituales y pueden ocurrir en cualquier lugar. Para la policía no es relevante la cantidad de años que tengan los indocumentados viviendo en Francia, sólo les importa que tengan sus papeles en regla.
Durante los últimos días de agosto, la policía francesa desmanteló la llamada “Jungla” – campamento donde cientos de migrantes se refugian antes de atravesar el canal de la Mancha , próximo a la ciudad de Calais – donde fueron arrestados más de doscientas personas, la mayoría de nacionalidad afgana de los cuales, más de cien eran menores de edad. Los franceses nos son indiferentes a esta situación y muchos de ellos participan en organizaciones solidarias a los llamados sans papiers, así mismo muchos estudiantes, con padres y profesores realizan múltiples manifestaciones cada año para apoyar a sus compañeros en situación irregular. Lamentablemente todo esto no es suficiente para reducir el número de expulsiones que el gobierno francés ha fijado previamente que bordea 30.000 expulsiones por año.

