Llevaba semanas queriendo ver "La vida Loca" sobre las maras en El Salvador, porque este documental no es un más, sino que es el documental que causó la muerte de su creador, el franco-español Christian Poveda.
Este documentalista llevaba meses siguiendo a los integrantes de la mara 18 que se ha enfrentado por años a la mara salvatrucha - entiéndase por mara las pandillas de América Central y México, originadas por el retorno de muchos migrantes deportados desde Estados Unidos, sus integrantes demuestran su pertenencia mediante tatuajes en el cuerpo y el rostro - y durante sus últimos días estaba siendo amenazado a muerte.
Este documental crudo revela las condiciones en las que viven estos pandilleros. Nos muestra entre cada asesinato que sacude las poblaciones del Salvador, como convive esta cuasi cofradía entre el consumo de drogas, la violencia, la cárcel y la pobreza. En este relato circular pocos integrantes de las maras pueden salir ilesos y la pregunta que surge entonces, es que podemos hacer por ellos y por las condiciones de ese pueblo porque las intenciones de las ONG que estaban trabajando en la zona no fueron más que una gota de agua en el desierto.


